El CADIG de la Fundación Fuente Agria quiere hacerles conocedores de las dificultades con las que nos encontramos en más situaciones de las que desearíamos, como por ejemplo la citada a continuación:
La mañana del día 13 de febrero en los aledaños del hospital de Puertollano al acudir a una cita médica con un usuario con movilidad reducida nos encontramos con diversos obstáculos que invadían los accesos (rampas) que facilitan el paso con sillas de ruedas. Lo que dificultó el paso e implicó un sobreesfuerzo al trabajador al tener que sortear los bordillos y sobretodo el peligro que corrió la persona de sufrir un accidente.
Este problema es algo a lo que desgraciadamente nos enfrentamos a diario, quizá no sólo porque queda mucho por hacer para que se eliminen totalmente las barreras arquitectónicas, si no porque además somos nosotros mismos quienes complicamos las situaciones con actos incívicos. El no tener personas con algún tipo de discapacidad cerca de nosotros, no debe impedirnos actuar de la manera correcta siendo más conscientes y respetar todas las señalizaciones.
No sirve de nada que la sociedad defienda los derechos de las personas con discapacidad y su inclusión social en redes sociales, manifestaciones, etc. si luego no se actúa en consecuencia facilitando y RESPETANDO los accesos y espacios destinados a estas personas.
Desde la FUNDACIÓN FUENTE AGRIA queremos hacer una llamada de atención para incidir en la concienciación y compromiso social hacia todas las personas.
Asociada a Plena Inclusión (antigua FEAPS) y patrono de Fundación Fuente Agria